martes, noviembre 15, 2005

Inmigración y educación

La Fundación BBVA y el Instituto de Estudios Autonómicos (IEA), ha publicado un Estudio sobre inmigración y transformación social en España, que aporta interesantes datos sobre la inmigración que nos permiten ir más allá de los mitos, los tópicos y lo políticamente correcto. Especialmente importantes son las conclusiones relativas a la educación, porque afectará a la prosperidad y a las desigualdades sociales de las próximas generaciones, no sólo de los de origen extranjero, sino también de los nativos.

Más del 20% de los inmigrantes que llegan a España tiene formación universitaria, un porcentaje similar al de los españoles. Sin embargo los alumnos de Primaria y Secundaria procedentes del extranjero sufren graves problemas de integración en el sistema educativo, con consecuencias negativas obvias para la futura integración en la sociedad de estos hijos de inmigrantes. El problema no sólo se limita a los recién llegados, sino que la compartición de las aulas con los hijos de inmigrantes influye negativamente también en los resultados del resto de escolares. La reseña la he encontrado en aprendemas.com, que hace un resumen estupendo sobre el estudio y que transcribo tal cual. Me he limitado a poner en negrita las conclusiones más remarcables.

Ángel Aranda / Redacción Aprendemas.com - 27/07/2005

El informe revela algunos datos sorprendentes junto a otros ya conocidos o al menos intuidos por la opinión pública. Así, y contrariamente a lo que suele pensarse de forma generalizada, la pobreza de los inmigrantes no es un factor predominante a la hora de trasladarse a miles de kilómetros de distancia con la esperanza de iniciar una vida mejor. De hecho, y siempre según las conclusiones de este estudio dirigido por los catedráticos Enrique Argullol y Guillem López -ambos pertenecientes a la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona- los inmigrantes que se asientan en España no son los más pobres de sus países, algo que está relacionado con su nivel de estudios, ya que el 20,7% de estas personas tiene formación universitaria.

Este último dato es realmente significativo, ya que la media española en este sentido tan sólo es superior en casi tres puntos, situándose el porcentaje de universitarios autóctonos en un 23,2%. «Cuanto más pobre se es menos se emigra» concluyen los autores del estudio, aunque el dato no puede extenderse a todos los continentes de forma generalizada. En este sentido, los inmigrantes procedentes del Magreb y del resto de África son los que presentan un nivel educativo más bajo, frente a los provenientes de América Latina y los países de Europa del Este, que incluso llegan a superar con creces la media española. Son precisamente estos últimos, los nacidos en países de la antigua órbita soviética los mejor formados, ya que casi la tercera parte de los que vienen a trabajar a España posee estudios universitarios, algo que queda muy lejos a día de hoy en países como el nuestro.

Pero el trabajo de la Fundación BBVA e IEA también se ha hecho eco de la percepción instalada en la sociedad, donde se afirma que la existencia de alumnos inmigrantes en las aulas no universitarias frena el rendimiento del resto de los escolares. Mucho se ha hablado hasta el momento sobre la relación causa-efecto de este fenómeno, e incluso se ha venido apuntando desde hace tiempo por parte de diversas organizaciones sociales, el desequilibrio que genera esta situación y la posibilidad de «escapar» de ella que tan sólo tienen determinadas capas sociales, capaces de costear una educación privada para los más jóvenes.

Las conclusiones de este último estudio al respecto no dejan lugar a dudas por muy controvertidas que resulten: «Una mayor proporción de alumnos extranjeros por curso disminuye el número de aprobados, mientras que una cifra superior al 6% de inmigrantes en las aulas afecta negativamente al rendimiento del conjunto de los alumnos». Estos datos se reflejan especialmente en los estudios de Primaria y en el primer ciclo de Secundaria, y aunque el estudio empírico se ha realizado sólo en centros de Cataluña, sus autores aseguran que los resultados son extrapolables al resto del Estado.

Como respuesta a esta situación en España ya se está dando desde hace tiempo lo que fuera de nuestras fronteras se conoce como «Native Flights», es decir, que los alumnos autóctonos se trasladan de la enseñanza pública a la concertada donde existe un porcentaje muy inferior de estudiantes inmigrantes. Así, mientras que en la enseñanza Primaria pública el porcentaje de extranjeros se ha tasado en un 13% y en la Secundaria en un 11%, el porcentaje es cuatro veces inferior en la enseñanza privada que a su vez registra un mayor número de aprobados. Por todo ello, los autores señalan también en las conclusiones que una gestión incorrecta de la Inmigración en la Educación va a afectar mucho más a los alumnos de menor nivel social y económico, produciéndose una notable desigualdad.

En cuanto al nivel de influencia negativa por parte del alumnado inmigrante según sus zonas de origen, el estudio indica que los estudiantes no universitarios procedentes de África son los que afectan de manera más negativa en el aula, mientras que en el polo opuesto se encuentran los asiáticos al tratarse de alumnos más disciplinados, según los responsables del estudio. En este sentido, los autores recomiendan que cuando se aborde por parte de la Administración el tema de la distribución del alumnado, no sólo deberá tenerse en cuenta la proporción de alumnos extranjeros sino también su procedencia, ya que no todos afectan de igual forma a los resultados finales. No obstante, en las conclusiones se precisa que parte del efecto negativo de los alumnos inmigrantes se relaciona con el hecho de que son nuevos estudiantes del centro y no con su condición de extranjeros.

Por otra parte, el estudio destaca el tema de la reagrupación familiar y la presencia de compatriotas en España como las principales razones que animan a estas personas a emigrar, aunque el factor económico y la mala situación social y laboral de sus países de origen siempre tendrán una altísima presencia a la hora de tomar esta importante decisión. El estudio concreta que los inmigrantes procedentes de Marruecos, que constituyen el 52% del total, son los que solicitan más permisos de residencia por reagrupación familiar, seguidos de chinos y colombianos. La hipótesis de la existencia de un «turismo de bienestar», esto es, que los inmigrantes acuden a los países más desarrollados en busca de beneficios sociales, también pierde fuerza en este estudio.

El trabajo desmonta en cierto modo otros mitos, como el de la utilización masiva por parte de este colectivo de la Sanidad. Los inmigrantes utilizan menos los servicios generales de salud (15,4% los extranjeros y 18,9 los autóctonos), aunque hacen mayor uso de la atención médica especializada. Asimismo, las políticas dirigidas a facilitar el desarrollo de los países de origen de los inmigrantes pueden aumentar el fenómeno de la inmigración, al reducir la pobreza y permitir que más personas puedan afrontar los desplazamientos.

5 Comments:

Anonymous Hugo said...

La pobreza de los inmigrantes no es un factor predominante a la hora de trasladarse a miles de kilómetros de distancia con la esperanza de iniciar una vida mejor. Sí, realmente los pudientes tienen siempre mayores perspectivas de futuro, hasta en el tercer mundo. Y sin menospreciar a nadie, yo prefiero un 20% de universitarios finlandeses a un 20% de universitarios españoles, pero los inmigrantes finlandeses rara vez se aventuran contra el estrecho. En realción a la órbita sovietica, totalmente de acuerdo. De hecho no hace falta que sean universitarios. Conozco yesistas, albañiles o pintores del "Este" que en nada tienen que envidiar a cualquier universitario finlandés, en lo suyo claro. Respecto a que una gestión incorrecta de la Inmigración en la Educación va a afectar mucho más a los alumnos de menor nivel social y económico, produciéndose una notable desigualdad, nada que añadir, salvo que si no se hace nada por atenuar el sinónimo pública-extranjera, corremos el riesgo, ahora tan de moda, de que cuando sus retoños cumplan los dieciséis y en sus DNIs ponga Nacionalidad española y dejen de ser inmigrantes, se lancen a quemar coches. Realmente lo tienen difícil nuestros responsables administradores.

10:17 p. m.  
Blogger gulliver said...

“si no se hace nada por atenuar el sinónimo pública-extranjera, corremos el riesgo, ahora tan de moda, de que cuando sus retoños cumplan los dieciséis y en sus DNIs ponga Nacionalidad española y dejen de ser inmigrantes, se lancen a quemar coches.”

Estoy de acuerdo Hugo, pero la culpa de la falta de rendimiento de la escuela pública “multicultural” no es tanto de los administradores o de los profesores como de una filosofía de la escuela políticamente correcta en que todos se mezclan y van juntos (superdotados con retrasados) independientemente de su rendimiento. Muchos hijos de inmigrantes, por su entorno familiar, social o por la razón que sea tienen menos rendimiento que la media de los nacionales y además arrastran a los segundos en su bajo rendimiento. Solo se me ocurren dos soluciones y ninguna es políticamente correcta:

- O se limita la entrada de inmigrantes para evitar que en el futuro los retoños “se lancen a quemar coches”.

- O se hace una escuela con itinerarios, de forma que se separe a los alumnos en grupos según su rendimiento escolar (no según su origen étnico)

10:34 p. m.  
Anonymous Hugo said...

Gulliver, estoy totalmente de acuerdo. Muchos inmigrantes tienen menos rendimiento que la media de los nacionales, pero no porque sean retrasados, sino por su entorno social, familiar o ese lo que sea, que muchas veces es racial. Osea, es injusto. La causa no es la inteligencia, sino el entorno. El rendimiento siempre será positivo para los foráneos al margen de las capacidades y aptitudes reales de los inmigrantes. Desde luego no tengo la solución sobre como sacar el máximo "partido" a un chico inmigrante. Ahora, si hay que apartarle, pues lo justito, que su hijo va a heredar la nacionalidad española y el entorno social más o menos excluido de su padre.

11:41 p. m.  
Blogger Kantor said...

Coño, la curva de Laffer de la inmigración...

...pues a ver que hacemos

11:55 p. m.  
Blogger Wonka said...

Me llama la atención la exageración del periodista acerca del mito de la utilización masiva de la sanidad por parte de los extranjeros. No sé de dónde se lo saca. En cualquier caso, el que usen menos los servicios generales tiene una explicación muy sencilla: son más jóvenes que los españoles, luego tienen mejor salud por término medio. Por otra parte, en la nota de prensa que enlazas, se afirma que sí utilizan más que los españoles los servicios de los especialistas (aunque habría que ver si las diferencias son de verdad significativas).

11:01 p. m.  

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