sábado, julio 16, 2005

Alianza de civilizaciones

A veces no hay más remedio que darle la razón a Rajoy. La “alianza de civilizaciones” de Zapatero es una soberana estupidez.

En realidad me resulta arriesgado juzgar el invento porque el propio Zapatero no explica en que consiste. O tal vez ni el mismo lo sabe. Más bien parece una cáscara vacía, con un nombre rimbombante, unos objetivos grandiosos y llenos de buenas intenciones, y ningún plan para alcanzar esos objetivos. En su favor se puede argumentar que podría ser una buenísima idea si la promoviese quien tiene los medios diplomáticos para convertirla en algo material y tangible: EEUU. No es el caso de Zapatero, que tiene más pájaros que ideas en la cabeza.

Mi suposición es que Zapatero esperaba conseguir un “éxito” diplomático, reuniendo al mayor número posible de países en unos cuantos encuentro de alto nivel, bien publicitados, para contraponer a la coalición guerrera de los EEUU con una alianza por la paz. Si es eso, le está saliendo mal, porque solo ha logrado la participación activa de Turquía y de Kofi Annan y unas cuantas palmadas en la espalda de unos pocos países irrelevantes. Al final Zapatero se está deshaciendo del marrón y transfiriéndoselo a la ONU.

La presentación en la ONU de esta semana ha sido tan vacía como siempre. Lo que presentan los publicistas del gobierno como un éxito diplomático, ha sido en realidad un completo fracaso. No ha servido ni como publicidad para Zapatero, porque la “alianza” ha sido poco menos que ignorada por el periodismo internacional.

El caso es que aunque hubiese tenido repercusión mediática no deja de ser una cáscara vacía. El editorial de El País sugiere, aunque sea para desmentirlo, lo evidente: Que es una idea ingenua y utópica que está condenada “a no tener demasiado impacto”. A los estadistas se les juzga por los resultados prácticos de sus acciones, no por los tantos de publicidad que se anotan.

La “alianza”, que no tiene más consistencia que el humo, está ahora en buenas manos entre los ineficientes burócratas de la ONU. Con el tiempo, como el humo, se irá difuminando en la nada. De momento ya nos cuesta un millón de euros.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

La verdad es que Zapatero me descoloca. Con Aznar lo tenía claro, era lo que parecía. Pero con este tío no sé si es así de ingenuo o todo forma parte de un plan de "imagen".

Indigo

4:23 a. m.  
Blogger Edgar said...

hola :D bonito blog

11:21 a. m.  

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